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lunes, 13 de junio de 2011

Por qué los niños se despiertan por la noche, por Dr. Carlos González

Por qué los niños se despiertan por la noche, por Dr. Carlos González
16. 10. 2005


por Dr. Carlos González, pediatra


La mayoría de los insectos, reptiles y peces tienen cientos de hijos, con la esperanza de que alguno sobreviva. Las aves y mamíferos, en cambio, suelen tener pocos hijos, pero los cuidan para que sobrevivan la mayoría. Los mamíferos, por definición, necesitan mamar, y por lo tanto ningún recién nacido puede sobrevivir sin su madre, Pero, según la especie, también necesitan a su madre para muchas otras cosas.

En algunas especies, el recién nacido es capaz de caminar en pocos minutos y seguir a su madre (¿quién no recuerda aquella escena encantadora en Bambi?). Eso ocurre sobre todo en los grandes herbívoros, como ovejas, vacas o ciervos. Estos animales viven en grupos que devoran rápidamente la hierba de una zona, y tienen que desplazarse cada día a un nuevo prado. Es necesario que la cría pueda seguir a su madre en estos desplazamientos.

Los pequeños herbívoros, como loa conejos, pueden esconder a sus crías en una madriguera, salir a comer y volver varias veces al día para darles el pecho. Sus crías no caminan nada más nacer, sino que son indefensas durante los primeros días. Lo mismo ocurre con la mayoría de los carnívoros, como los gatos, perros o leones. La madre sale a cazar dejando a sus indefensas crías escondidas. Las crías no nacen sabiendo, sino que aprenden, y esto es importante, porque les permite una mayor flexibilidad. Una conducta innata es siempre iguai, una conducta aprendida puede adaptarse mejor a las condiciones del entorno, y perfeccionarse con la práctica. La primera vez que un ciervo ve a un lobo, debe salir corriendo. Si no lo hace bien, morirá, y por lo tanto no podrá aprender a hacerlo mejor. Por eso es lógico que los ciervos sepan correr en cuanto nacen. Los lobos sí que pueden aprender: la primera vez el ciervo se les escapa, pero con la práctica consiguen atraparlo. Los Juegos de su infancia constituyen un aprendizaje para su vida adulta.

Los primates (los monos) parece ser que descendemos de animales que caminaban nada más nacer. Pero, al vivir en los árboles, tuvimos que hacer cambios. Bambi resbala varias veces antes de ponerse en pie; y eso no tiene importancia en el suelo. Pero, subido en una rama, un resbalón puede ser fatal. De modo que los monitos van todo el día colgados de su madre, hasta que son capaces de ir solos perfectamente,sin el menor error.

Pero es el monito el que se cuelga, activamente, de su madre, agarrándose con fuerza a su pelo con manos y pies, y al pezón con su boca (cinco puntos de anclaje). La madre puede correr de rama en rama, sin preocuparse de sujetar al niño. ¿Se atrevería usted a ir de rama en rama, o simplemente caminando por la calle, con su bebé a cuestas pero sin sujetarlo, ni con los brazos ni con ningún paño o correa? Claro que no. Para que un niño sea capaz de colgarse de su madre y sujetarse solo durante largo rato, probablemente debería tener al menos dos años. Ya nuestros primos más cercanos, los chimpancés, son incapaces de sujetarse solos al principio, y su madre tiene que abrazarlos, pero sólo durante las dos primeras semanas.

La diferencia con nuestros hijos es abismal. Y para caminar (no para dar cuatro pasos a nuestro alrededor, como hacen al año, sino caminar de verdad, para seguirnos cuando vamos de compras, sin llorar y sin que tengamos que girar la cabeza cada segundo a ver si vienen o no), nuestros hijos tardan al menos tres o cuatro años.

Hasta ios 12 o 14 años, es prácticamente imposible que los niños sobrevivan solos; y en la práctica, procuramos no dejarles solos hasta los 18 ó 28 años. Los seres humanos son los mamíferos que durante más tiempo necesitan a sus padres, y dejan muy atrás a! segundo clasificado. Probablemente, esto se debe en parte a nuestra gran inteligencia. Como decíamos de los lobos, la conducta debe ser aprendida para ser inteligente, pues la conducta innata es puramente automática. Nuestros hijos tienen que aprender más que ningún otro mamífero, y por lo tanto tienen que nacer sabiendo menos.

¿Y qué tiene todo esto que ver con que los niños se despierten? Ya llega, ya llega. Ahora mismo veremos que tiene que ver todo lo anterior con la conducta de su propio hijo.

Empezábamos diciendo que hay crías que necesitan estar todo el rato con su madre, encima de ella o siguiéndola a poca distancia, y otras que se quedan escondidas, en un nido o madriguera, esperando a que su madre vuelva. Para saber a qué tipo pertenece un animal, basta con observar cómo se comporta una cría cuando su madre se va. Los que tienen que estar siempre juntos se ponen inmediatamente a llorar, y lloran y lloran (o hacen el ruido equivalente en su especie) hasta que su madre vuelve.Una cría de ganso, por ejemplo, aunque tenga agua y comida cerca, no come ni bebe, sino que sólo llora hasta que sus padres vuelven, o hasta la muerte. Sin sus padres, de todos modos no tardaría en morir, por lo que debe agotar toda su energía en llorar para que vuelvan. Y debe empezar a llorar inmediatamente, en cuanto se separa, porque cuanto más tarde en hacerlo más lejos estará, y por tanto más difícil será que le oiga. En cambio, un conejito o un gatito, cuando su madre se va, permanecen muy quietos y callados. Esa separación es norma! en su especie, y si se pusieran a llorar podrían atraer a otros animales, lo que siempre es peligroso. ¿Cómo reacciona su hijo cuando usted le deja en la cuna y se aleja? Si, como hacían los míos, "se pone a llorar como s¡ le matasen", quiere decir que, en nuestra especie, lo normal es que los niños estén continuamente, las 24 horas, en contacto con su madre.

Y no es difícil imaginar que hace 50.000 años, cuando no teníamos casas, ni ropa, ni muebles, separarse de su madre significaba la muerte. ¿Se imagina a un bebé desnudo en el campo, al aire libre, expuesto a! sol, a la Huvia, al viento y a las alimañas, sólo durante ocho horas, mientras su madre "trabaja" recogiendo frutas y raíces? Ni siquiera una hora podría sobrevivir en esas circunstancias. En tiempos de nuestros antepasados, los bebés estaban las 24 horas en brazos, y sólo se separaban de su madre para estar unos momentos en brazos de su padre, su abuela o sus hermanos. Y cuando empezaban a caminar lo hacían alrededor de su madre, y tanto la madre como el niño se miraban continuamente, y se avisaban mutuamente cuando veían que e! otro se despistaba.

Hoy en día, cuando usted deja a su hijo en la cuna, sabe que no corre ningún peligro. No pasará frío, ni calor, ni se mojará, ni se lo comerá un lobo. Sabe que usted está a pocos metros, y le oirá si pasa algo y vendrá en seguida (o, si usted ha salido de casa, sabe que otra persona ha quedado de guardia, escuchando a pocos metros).

Pero su hijo no sabe todo eso. Nuestros niños, cuando nacen, son exactamente ¡guales a los que nacían hace 50.000 años. Por si acaso, a la más mínima separación, lloran como si usted se hubiera ido para siempre. Más adelante, cuando empiece a comprender dónde está usted, cuándo volverá y quién ie cuida mientras tanto, empezará a tolerar las separaciones con más tranquilidad. Pero aún faltan unos años. Casi toda la conducta de! bebé, que aún no ha aprendido nada, es instintiva, idéntica a la de nuestros remotos antepasados. Y ia conducta instintiva de la madre también tiende a aparecer, aquí y allá, despuntando entre nuestras gruesas capas de cultura y educación.

Por eso, cuando vaya al parque con su hijo de tres años, ambos se comportarán de forma muy similar a sus antepasados. Usted mirará casi todo el rato a su hijo, y le avisará cuando se despiste ("ven aquí" "no vayas tan lejos"). Su hijo también le mirará con frecuencia, y s¡ la ve despistada o hablando con otras personas se pondrá nervioso, incluso se enfadará, e intentará llamar su atención ("mira, Mamá, mira", "mira qué hago", "mira qué he encontrado"...)

Llegamos a la noche. Es un periodo particularmente delicado, porque si el niño duerme ocho horas, y la madre se ha ¡do durante este tiempo, cuando despierte puede estar a siete horas de marcha, y por más que llore no la oirá. Hay que montar la guardia. Durante las primeras semanas, nuestros hijos están tan completamente indefensos que es su madre la que debe encargarse de mantener el contacto. En aquellas raras culturas (como la nuestra) en que madre e hijo no duermen juntos, laseparación hace que la madre esté muy intranquila, y sienta la necesidad imperiosa de ir a ver a su hijo cada cierto tiempo. ¿Qué madre no se ha acercado a la cuna "para ver si respira"? Ciaro que sabe que está respirando, claro que sabe que no te pasa nada, claro que sabe que su marido se reirá de ella por haber ido... pero no puede evitarlo, tiene que ir.

A medida que el niño crece, se va haciendo más independiente. Eso no significa que pase más tiempo solo, o que haga las cosas sin ayuda, porque el ser humano es un animal social, y no es normal que esté solo. Para un ser humano, la soledad no es independencia, sino abandono. La independencia consiste en ser capaces de vivir en comunidad, expresando nuestras necesidades para conseguir la ayuda de otros, y ofreciendo nuestra ayuda para satisfacer las necesidades de los demás. Ahora ya no hace falta que usted vaya a comprobar si su hijo respira o no; ¡él se lo dirá! Como se está haciendo independiente, será él quien monte guardia. Se despertará más o menos cada hora y media o dos horas, y buscará a su madre. SE su madre está al lado, la olerá, la tocará, sentirá su calor, tal vez mame un poco, y se volverá a dormir en seguida. Si su madre no está, se pondrá a llorar hasta que venga. SÍ Mamá viene en seguida, se calmará rápidamente. Si tarda en venir, costará mucho tranquilizarle; intentará mantenerse despierto, como medida de seguridad, no sea que Mamá se vuelva a perder.

Es aquí donde la vida real no coincide con los libros, porque a las madres les han dicho que, a medida que su hijo crezca, cada vez dormirá más horas seguidas. Y muchas se encuentran con la sorpresa de que es todo lo contrario. No es "insomnio infantil", no son "malos hábitos", simplemente es una conducta normal de los niños durante los primeros años. Una conducta que desaparecerá por sí sola, no con "educación" ni "entrenamiento", sino porque el niño se hará mayor y dejará de necesitar la presencia continua de su madre.

Si cada vez que su hijo llora usted acude, le está alentando a ser independiente, es decir, a expresar sus necesidades a otras personas y a considerar que "lo norma!" es que le atiendan. Eso le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo e integrado en la sociedad.

Si cuando su hijo llora usted te deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes, y que otras personas "más sabias y poderosas" que él pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene y lo que no. Se hace más dependiente, porque depende de los caprichos de los demás y no se cree lo suficientemente importante para merecer que le hagan caso,

Una infancia feliz en un tesoro que dura para siempre, que nadie podrá jamás arrebatarte. La infancia de su hijo está ahora en sus manos.

lunes, 21 de febrero de 2011

Taller masaje infantil marzo y abril asturias, centro Tea

¡Hola a todos!



¡Ya tenemos fecha del próximo Taller de Masaje para padres y bebés! Serán los sábados 19, 26 de marzo y 2 y 9 de abril en horario de 10:30 a 12:30 de la mañana.



Ya sabeis que van dirigidos a papás, abuelos, embarazadas/os, y a todos aquellos que estén interesados en aprender más sobre esta maravillosa técnica con la que podemos ayudar a nuestros niños tanto a nivel físico, aliviando cólicos, mucosidad, etc… como a nivel emocional, liberando tensiones y favoreciendo la comunicación afectiva entre otros muchos beneficios.

Además de aprender toda la secuencia de masaje, trataremos otros temas relacionados, como son el llanto, el sueño, los vínculos, cólicos, etc…

Como siempre mantenemos el precio de 100 euros por familia (que incluye todo el material) y estamos a vuestra disposición para cualquier duda en el teléfono 675424049. ¡También os agradezco mucho vuestra ayuda en la difusión de este mensaje!!

¡Un fuerte abrazo!



Natalia

www.centrotea.es

martes, 5 de octubre de 2010

Por qué los niños se despiertan por la noche, por Dr. Carlos González

Por qué los niños se despiertan por la noche, por Dr. Carlos González
por Dr. Carlos González, pediatra


La mayoría de los insectos, reptiles y peces tienen cientos de hijos, con la esperanza de que alguno sobreviva. Las aves y mamíferos, en cambio, suelen tener pocos hijos, pero los cuidan para que sobrevivan la mayoría. Los mamíferos, por definición, necesitan mamar, y por lo tanto ningún recién nacido puede sobrevivir sin su madre, Pero, según la especie, también necesitan a su madre para muchas otras cosas.

En algunas especies, el recién nacido es capaz de caminar en pocos minutos y seguir a su madre (¿quién no recuerda aquella escena encantadora en Bambi?). Eso ocurre sobre todo en los grandes herbívoros, como ovejas, vacas o ciervos. Estos animales viven en grupos que devoran rápidamente la hierba de una zona, y tienen que desplazarse cada día a un nuevo prado. Es necesario que la cría pueda seguir a su madre en estos desplazamientos.

Los pequeños herbívoros, como loa conejos, pueden esconder a sus crías en una madriguera, salir a comer y volver varias veces al día para darles el pecho. Sus crías no caminan nada más nacer, sino que son indefensas durante los primeros días. Lo mismo ocurre con la mayoría de los carnívoros, como los gatos, perros o leones. La madre sale a cazar dejando a sus indefensas crías escondidas. Las crías no nacen sabiendo, sino que aprenden, y esto es importante, porque les permite una mayor flexibilidad. Una conducta innata es siempre iguai, una conducta aprendida puede adaptarse mejor a las condiciones del entorno, y perfeccionarse con la práctica. La primera vez que un ciervo ve a un lobo, debe salir corriendo. Si no lo hace bien, morirá, y por lo tanto no podrá aprender a hacerlo mejor. Por eso es lógico que los ciervos sepan correr en cuanto nacen. Los lobos sí que pueden aprender: la primera vez el ciervo se les escapa, pero con la práctica consiguen atraparlo. Los Juegos de su infancia constituyen un aprendizaje para su vida adulta.

Los primates (los monos) parece ser que descendemos de animales que caminaban nada más nacer. Pero, al vivir en los árboles, tuvimos que hacer cambios. Bambi resbala varias veces antes de ponerse en pie; y eso no tiene importancia en el suelo. Pero, subido en una rama, un resbalón puede ser fatal. De modo que los monitos van todo el día colgados de su madre, hasta que son capaces de ir solos perfectamente,sin el menor error.

Pero es el monito el que se cuelga, activamente, de su madre, agarrándose con fuerza a su pelo con manos y pies, y al pezón con su boca (cinco puntos de anclaje). La madre puede correr de rama en rama, sin preocuparse de sujetar al niño. ¿Se atrevería usted a ir de rama en rama, o simplemente caminando por la calle, con su bebé a cuestas pero sin sujetarlo, ni con los brazos ni con ningún paño o correa? Claro que no. Para que un niño sea capaz de colgarse de su madre y sujetarse solo durante largo rato, probablemente debería tener al menos dos años. Ya nuestros primos más cercanos, los chimpancés, son incapaces de sujetarse solos al principio, y su madre tiene que abrazarlos, pero sólo durante las dos primeras semanas.

La diferencia con nuestros hijos es abismal. Y para caminar (no para dar cuatro pasos a nuestro alrededor, como hacen al año, sino caminar de verdad, para seguirnos cuando vamos de compras, sin llorar y sin que tengamos que girar la cabeza cada segundo a ver si vienen o no), nuestros hijos tardan al menos tres o cuatro años.

Hasta ios 12 o 14 años, es prácticamente imposible que los niños sobrevivan solos; y en la práctica, procuramos no dejarles solos hasta los 18 ó 28 años. Los seres humanos son los mamíferos que durante más tiempo necesitan a sus padres, y dejan muy atrás a! segundo clasificado. Probablemente, esto se debe en parte a nuestra gran inteligencia. Como decíamos de los lobos, la conducta debe ser aprendida para ser inteligente, pues la conducta innata es puramente automática. Nuestros hijos tienen que aprender más que ningún otro mamífero, y por lo tanto tienen que nacer sabiendo menos.

¿Y qué tiene todo esto que ver con que los niños se despierten? Ya llega, ya llega. Ahora mismo veremos que tiene que ver todo lo anterior con la conducta de su propio hijo.

Empezábamos diciendo que hay crías que necesitan estar todo el rato con su madre, encima de ella o siguiéndola a poca distancia, y otras que se quedan escondidas, en un nido o madriguera, esperando a que su madre vuelva. Para saber a qué tipo pertenece un animal, basta con observar cómo se comporta una cría cuando su madre se va. Los que tienen que estar siempre juntos se ponen inmediatamente a llorar, y lloran y lloran (o hacen el ruido equivalente en su especie) hasta que su madre vuelve.Una cría de ganso, por ejemplo, aunque tenga agua y comida cerca, no come ni bebe, sino que sólo llora hasta que sus padres vuelven, o hasta la muerte. Sin sus padres, de todos modos no tardaría en morir, por lo que debe agotar toda su energía en llorar para que vuelvan. Y debe empezar a llorar inmediatamente, en cuanto se separa, porque cuanto más tarde en hacerlo más lejos estará, y por tanto más difícil será que le oiga. En cambio, un conejito o un gatito, cuando su madre se va, permanecen muy quietos y callados. Esa separación es norma! en su especie, y si se pusieran a llorar podrían atraer a otros animales, lo que siempre es peligroso. ¿Cómo reacciona su hijo cuando usted le deja en la cuna y se aleja? Si, como hacían los míos, "se pone a llorar como s¡ le matasen", quiere decir que, en nuestra especie, lo normal es que los niños estén continuamente, las 24 horas, en contacto con su madre.

Y no es difícil imaginar que hace 50.000 años, cuando no teníamos casas, ni ropa, ni muebles, separarse de su madre significaba la muerte. ¿Se imagina a un bebé desnudo en el campo, al aire libre, expuesto a! sol, a la Huvia, al viento y a las alimañas, sólo durante ocho horas, mientras su madre "trabaja" recogiendo frutas y raíces? Ni siquiera una hora podría sobrevivir en esas circunstancias. En tiempos de nuestros antepasados, los bebés estaban las 24 horas en brazos, y sólo se separaban de su madre para estar unos momentos en brazos de su padre, su abuela o sus hermanos. Y cuando empezaban a caminar lo hacían alrededor de su madre, y tanto la madre como el niño se miraban continuamente, y se avisaban mutuamente cuando veían que e! otro se despistaba.

Hoy en día, cuando usted deja a su hijo en la cuna, sabe que no corre ningún peligro. No pasará frío, ni calor, ni se mojará, ni se lo comerá un lobo. Sabe que usted está a pocos metros, y le oirá si pasa algo y vendrá en seguida (o, si usted ha salido de casa, sabe que otra persona ha quedado de guardia, escuchando a pocos metros).

Pero su hijo no sabe todo eso. Nuestros niños, cuando nacen, son exactamente ¡guales a los que nacían hace 50.000 años. Por si acaso, a la más mínima separación, lloran como si usted se hubiera ido para siempre. Más adelante, cuando empiece a comprender dónde está usted, cuándo volverá y quién ie cuida mientras tanto, empezará a tolerar las separaciones con más tranquilidad. Pero aún faltan unos años. Casi toda la conducta de! bebé, que aún no ha aprendido nada, es instintiva, idéntica a la de nuestros remotos antepasados. Y ia conducta instintiva de la madre también tiende a aparecer, aquí y allá, despuntando entre nuestras gruesas capas de cultura y educación.

Por eso, cuando vaya al parque con su hijo de tres años, ambos se comportarán de forma muy similar a sus antepasados. Usted mirará casi todo el rato a su hijo, y le avisará cuando se despiste ("ven aquí" "no vayas tan lejos"). Su hijo también le mirará con frecuencia, y s¡ la ve despistada o hablando con otras personas se pondrá nervioso, incluso se enfadará, e intentará llamar su atención ("mira, Mamá, mira", "mira qué hago", "mira qué he encontrado"...)

Llegamos a la noche. Es un periodo particularmente delicado, porque si el niño duerme ocho horas, y la madre se ha ¡do durante este tiempo, cuando despierte puede estar a siete horas de marcha, y por más que llore no la oirá. Hay que montar la guardia. Durante las primeras semanas, nuestros hijos están tan completamente indefensos que es su madre la que debe encargarse de mantener el contacto. En aquellas raras culturas (como la nuestra) en que madre e hijo no duermen juntos, laseparación hace que la madre esté muy intranquila, y sienta la necesidad imperiosa de ir a ver a su hijo cada cierto tiempo. ¿Qué madre no se ha acercado a la cuna "para ver si respira"? Ciaro que sabe que está respirando, claro que sabe que no te pasa nada, claro que sabe que su marido se reirá de ella por haber ido... pero no puede evitarlo, tiene que ir.

A medida que el niño crece, se va haciendo más independiente. Eso no significa que pase más tiempo solo, o que haga las cosas sin ayuda, porque el ser humano es un animal social, y no es normal que esté solo. Para un ser humano, la soledad no es independencia, sino abandono. La independencia consiste en ser capaces de vivir en comunidad, expresando nuestras necesidades para conseguir la ayuda de otros, y ofreciendo nuestra ayuda para satisfacer las necesidades de los demás. Ahora ya no hace falta que usted vaya a comprobar si su hijo respira o no; ¡él se lo dirá! Como se está haciendo independiente, será él quien monte guardia. Se despertará más o menos cada hora y media o dos horas, y buscará a su madre. SE su madre está al lado, la olerá, la tocará, sentirá su calor, tal vez mame un poco, y se volverá a dormir en seguida. Si su madre no está, se pondrá a llorar hasta que venga. SÍ Mamá viene en seguida, se calmará rápidamente. Si tarda en venir, costará mucho tranquilizarle; intentará mantenerse despierto, como medida de seguridad, no sea que Mamá se vuelva a perder.

Es aquí donde la vida real no coincide con los libros, porque a las madres les han dicho que, a medida que su hijo crezca, cada vez dormirá más horas seguidas. Y muchas se encuentran con la sorpresa de que es todo lo contrario. No es "insomnio infantil", no son "malos hábitos", simplemente es una conducta normal de los niños durante los primeros años. Una conducta que desaparecerá por sí sola, no con "educación" ni "entrenamiento", sino porque el niño se hará mayor y dejará de necesitar la presencia continua de su madre.

Si cada vez que su hijo llora usted acude, le está alentando a ser independiente, es decir, a expresar sus necesidades a otras personas y a considerar que "lo norma!" es que le atiendan. Eso le ayudará a ser un adulto seguro de sí mismo e integrado en la sociedad.

Si cuando su hijo llora usted te deja llorar, le está enseñando que sus necesidades no son realmente importantes, y que otras personas "más sabias y poderosas" que él pueden decidir mejor que él mismo lo que le conviene y lo que no. Se hace más dependiente, porque depende de los caprichos de los demás y no se cree lo suficientemente importante para merecer que le hagan caso,

Una infancia feliz en un tesoro que dura para siempre, que nadie podrá jamás arrebatarte. La infancia de su hijo está ahora en sus manos.

sábado, 28 de agosto de 2010

Taller de porteo de bebés (portabeb-es) en Oviedo, septiembre

Hola mamás y papás: En septiembre vamos a hacer un nuevo taller de porteo en Oviedo, concretamente el dia 25 de septiembre a las 10 de la mañana, en el Hotel de Asociaciones Santullano, la mayoría ya habéis estado en algún taller, los que no, que me escriban si quieren más información. Ya sabéis que es gratuito (o casi, ponemos 1 euro para el tentempié..) y que podéis venir con quien queráis. Avisadme cuanto antes, de la asistencia (o de la no asistencia) y si tenéis conocidos que estén interesados, los podéis invitar, serán bienvenidos. Saludos a todos y buen porteo!!!!.

De
apegadoamí

viernes, 5 de febrero de 2010

TETADA PROTESTA por la lactancia materna, que nos echan de los restaurantes!!!

Una amiga ha convocado una tetada protesta en base a esta noticia,

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/ciudadanom/2010/02/01/la-ofensa-de-la-lactancia-materna.html

la he puesto al final de esta entrada.

La hora y lugar :
TETADA multitudinaria

Fecha:
Domingo, 07 de febrero de 2010
Hora:
12:00 - 15:00
Lugar:
En la Hospedería del Antiguo Convento de Boadilla del Monte

Descripción
En apoyo a esta madre de la noticia, y en apoyo a todas las madres que amamantamos y nos ven como bichos raros, como algo "sucio" y vergonzoso.
Para que el mundo se entere ya de lo que sginifica la lactancia materna.

Está colgado en el facebook en este enlace

http://www.facebook.com/event.php?eid=282193543945&ref=mf


ESTE ES EL ARTÍCULO DEL EL MUNDO:
La ofensa de la lactancia materna

01 FEB 2010 10:08

LUCÍA MARTÍNEZ.- Yo llevaba ropa específica para la lactancia, que permite dar el pecho con bastante discreción, y le di.En ese momento no pasó nada, pero al cabo del rato la niña pidió de nuevo. Mi sorpresa fue que en esta segunda ocasión, el sumiller me llamó la atención (muy educadamente) en nombre del restaurante, alegando que el resto de los comensales del salón se podían sentir ofendidos con mi acción. Yo retiré a la niña y me cubrí el cm2 de pecho que estaba a la vista, con la cara colorada como un tomate.

Tras la comida, pusimos una reclamación escrita y nos fuimos. A las pocas horas nos llamaron desde el restaurante para disculparse por si no nos habíamos sentido tratados adecuadamente, afirmando que habían actuado, a su entender, de forma correcta. Nos ofrecieron cenar a cuenta de la casa para olvidar el malentendido.


Rehusamos la invitación, y aceptamos las disculpas, aunque no compartamos la interpretación de los hechos, ya que ver una ofensa en la lactancia materna nos resulta retorcido y un atentado contra la dignidad de la madre. Quiero dejar constancia del hecho por varios motivos. El primero, para ahorrarle a otra madre el trago, porque es bastante desagradable saber que durante toda la velada has sido la comidilla del servicio, y que se ha llegado a realizar una votación sobre si procedía o no darme un toque de atención (ganó el sí 10 a 2). Esto se lo explicó el propio maître a mi marido mientras estaba poniendo la reclamación.




El segundo, porque aquél que ve no se qué tipo de insinuación cochina o irrespetuosa en la lactancia también pasa un mal rato luchando con sus propios demonios (vamos, digo yo). Ya que el problema en sí, no fue la alimentación del bebé, sino que hubo una teta, o al menos unos centímetros de ella, al aire. Un biberón no hubiese sido objeto de tanta polémica, es más, probablemente los camareros se hubiesen ofrecido encantados a calentarlo. Lo más gracioso de todo es que preguntamos, y, hasta lo que sabemos, nadie se había quejado.

Y en tercer lugar, porque mujer precavida vale por dos. He estado en un sinfín de restaurantes de todas las clases y categorías con algún niño lactante (hoy es mi hija, antes fueron hijos de amigos, sobrinos.) y jamás nadie en mi entorno se había encontrado en una situación parecida. Probablemente, esto ha hecho que estuviese confiada y no se me ocurriese preguntar si dar el pecho en el establecimiento iba a suponer un problema. Desde este momento, ya sé que cuando haga una reserva debo añadir este dato para que no me vuelva a suceder.

Cada local tiene perfecto derecho a decidir lo que considera fuera de lugar en su entorno, y no voy a ser yo la que ponga pegas, pero no pienso ser de nuevo el objeto de debate, ni la fuente de conflicto, por algo que considero natural como la vida misma. Quien se ofenda por verme amamantar a mi bebé, ya tiene dos tareas, pero allí donde no soy bien recibida, que no me esperen.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Redes: Educación emocional desde el útero

No os perdáis este video:
http://www.redesparalaciencia.com/1292/redes/2009/redes40-educacion-emocional-desde-el-utero-materno

no tengo tiempo ahora, tanto que añadir...

más sobre el tema:
"La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente" de Casilda Rodrigáñez, lo puedes leer en su web

"La maternidad y el encuentro con la propia sombra" Laura Gutman

Besos sin cortisol!

jueves, 10 de septiembre de 2009

Empieza curso de preparación al embarazo, parto y postparto en Entredos, Madrid

Empieza curso de preparación al embarazo, parto y postparto

Tania R. Manglano

Clara López Arranz

Inanna

Preparación al embarazo, parto y postparto



UN APRENDIZAJE PARA QUE CADA UNA ELIJA SU MANERA DE SER MADRE



Clara López Arranz-648 884 386

Educadora de Masaje Infantil

Doula

Especialista en Lactancia

Terapeuta de reflexología podal infantil y masaje metamórfico

Madre de dos hijas y un hijo



Tania R. Manglano-667 032 874

Fisioterapeuta especializada en obstetricia y urogineología: reparación al parto, apoyo durante el trabajo de parto y atención en paritorio y recuperación postparto.

Profesora de gimnasia abdominal hipopresivaen la fundación Entredós.

Prevención y tratamiento de Incontinencia urinaria.

Profesora colaboradora del Postgrado de Obstetricia y Uroginecología de la Universidad Europea de Madrid.



Próximo curso comienza el lunes 14 de septiembre: 915 392 715

inanna.preparacionalparto@gmail.com

Las clases son los lunes de 16:00 a 18:00 en la Fundación Entredós.

C/ Marqués Viudo de Pontejos, 4. Metro Sol

El precio del curso completo es 300 euros.



CONTENIDO DEL CURSO:



Masaje perineal, la importancia de evitar la episiotomía.

Práctica de la movilidad de la pelvis; la gravedad y cómo usarla a nuestro favor en el parto; la posición de la columna y la manera de llevar al bebé; importancia del suelo pélvico, el diafragma y los abdominales.

El parto consciente y la manera de conducir el propio parto. Cómo es un parto hospitalario; cuestiones que toda embaraza debe saber. Cómo dialogar con quien vaya a asistir/ayudar en el parto.

Aspectos importantes sobre la episiotomía, la oxitocina y la anestesia epidural.

Compartiremos la parte física y emocional de lo que supone un trabajo dinámico de parto.

Técnicas de control del dolor. Suspensión, balanceo, respiración, y técnicas de relajación (fijación visual, abandono y visualización).

Lactancia, posturas para dar de mamar, cómo evitar grietas, horarios, bajo peso y chupete.

Prevención de disfunciones perineales, cuidados del suelo pélvico, importancia del periné durante todo el embarazo, el parto y en el puerperio.

Masaje infantil.

Pujos: tipos de pujos, indicaciones y contraindicaciones. La importancia de la postura y del trabajo abdominal.

Posturas para dar a luz y práctica de las sensaciones por trabajo corporal a través de cadenas musculares.

El papel de la pareja o acompañante como soporte y ayuda fundamental para el trabajo de parto. Técnicas de control. Prácticas de pujos y de posturas con la pareja o acompañante, si la hay.

Procedimiento hospitalario: urgencias, vía, monitor, antibióticos, medicación, habitación, y protocolos de distintos hospitales.

Postparto inmediato, expulsión de la placenta, cuidados para la madre y la/el bebé.

Postparto emocional, papel de la pareja, si la hay, intendencia y qué pasa con la sexualidad.





Nuestra preparación al embarazo, parto y postparto está compuesta de 8 sesiones + 2 sesiones durante el postparto.

Es necesaria una entrevista personal previa al curso. Las sesiones serán de 2 horas.



Somos conscientes de la importancia del proceso de preparación al parto, y queremos acompañarlo desde una perspectiva de nacimiento fisiológico. Consideramos fundamental la información y la preparación física y emocional para que cada mujer pueda elegir cómo quiere su embarazo, parto, lactancia y postparto. Ofrecemos una guía y nuestro apoyo y buscamos que se den las menores intervenciones médicas posibles.

Nos dirigimos a mujeres que estén embarazadas y estén buscando otra manera de preparar esta etapa tan especial dentro de la sexualidad femenina. Proponemos aprender juntas a conocer nuestros cuerpos, y hacer un trabajo dinámico para sentir que podemos tomar decisiones con un papel activo.

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Fundación Entredós
C/ Marqués Viudo de Pontejos, 4
Madrid 28012
Tel. 91 522 00 22
entredos@unapalabraotra.org
www.unapalabraotra.org/entredos